Una residencia contemporánea frente al mar en San Crisanto, Yucatán, diseñada para que el mar sea el protagonista. El proyecto se desarrolla longitudinalmente en el terreno, generando una transición espacial que va de la privacidad del acceso a la apertura total hacia el horizonte.
La planta baja integra sala, comedor y cocina en un gran espacio abierto que se extiende hacia la terraza y la alberca infinity, con ventanales de piso a techo que eliminan el límite entre interior y exterior. La materialidad de piedra natural, madera y cristal refuerza un lenguaje sobrio y atemporal.